Por: Mariale gonzález
La morgue, ese lugar que muestran en la televisión con sensacionalismo y amarillismo, ese lugar donde quedan miles de cuerpos que nunca son reclamados ni por parientes, ni por amigos; ese lugar donde mil historias quedan perdidas y donde la mayoría son víctimas de la violencia de nuestro país. La morgue, ese lugar donde quedan los sueños, ganas, amores y sonrisas, pero donde también quedan las peleas, los rencores, los odios, los dolores, los días que no se aprovecharon, los abriles que se desperdiciaron y las oportunidades que pasaron.
La muerte por un lado es la finalización de las actividades vitales de un organismo, pero también es ausencia de vida; muchas veces estando vivos somos más muertos que los mismos muertos; muchas veces pudiendo aprovechar el sol, la luna y las estrellas nos conformamos con estar encerrados en nosotros mismos, llenando nuestro corazoncito de odio, dolor, engaño, envidia y maquinando por segundo mil cosas destructivas no sólo para nosotros mismos, sino para los demás; ¿cuántas veces no hemos estado como los cadáveres de la morgue, destilando ese olor putrefacto y siendo tan sólo carne?, ¿cuántas veces no contaminamos la sociedad con nuestras palabras y con nuestras acciones?¿hasta cuándo seguiremos siendo máquinas de trabajo y seremos humanos?; en la vida nuestros padres, profesores, hermanos y amigos se han dedicado a recordarnos que tenemos que ser “alguien en la vida”; pero ¿qué significa ser alguien? ¿Será que es tener un título lleno de mil condecoraciones y tener dinero por montonones?, ¿cuántas veces hemos dejado que nuestros sueños se conviertan sólo en un título de reconocimiento ya sea profesional o material y hemos renunciado a nuestra vida?.
Muchas veces creemos que ser alguien importante es tener un buen estrato social, una buena educación y saber cómo comportarse en la mesa; pero los seres humanos somos más que eso, somos un conjunto de espíritu, de alma y de cuerpo en donde no se juega solo por ser el mejor de la clase, el mejor del trabajo o la persona más conocida dentro de un círculo de amigos; ¿de qué nos sirve tener mil reconocimientos, si nosotros mismos ni nos conocemos, si cuando llegamos a la casa nos sentimos como los seres más insignificantes del mundo y volvemos a ser “normales”?; ¿será que eso es vida? Yo creo que no, vivir así es vivir en ese lugar lúgubre, donde el frío, el mal olor y el miedo están siempre presentes, quizá sin darnos cuenta vivimos en ese lugar que conocemos como morgue.
Nosotros podemos cambiar este presente; aprovechemos nuestra familia, nuestros amigos y todo lo que nos rodea; pensemos en darle vida a esos sueños que tenemos muertos, ¡aún hay remedio, todo está en nuestras manos!, recordemos que no es un título ni un reconocimiento, es ser lo que queremos ser sin hacerle daño a los demás, sin hacernos daño a nosotros mismos. Recordemos que estamos vivos y podemos revivir nuestros deseos, anhelos, sueños y proyectos, no seamos muertos en vida, vivamos la vida pero la buena vida.
"Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece." Santiago 4:14
La muerte no es salida a ninguna solución, es el final de todas las opciones en esta tierra..
ResponderEliminarTu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir.
No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior.
Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón tu entendimiento y tu intuición.
Male, que bueno tu blog me encanta, no sabía que habías hecho uno. Te felicito, eres una berraquita, me encantanta tener amigos como tu, eres un ejemplo a seguir... Te quiero mucho mi male, me gustaron mucho tus publicaciones, te lo digo de corazon.
ResponderEliminarMua
JennyPineda